No te juntes con los fariseos

¨Tengan cuidado!¨ les advirtió Jesús; ¨eviten la levadura de los fariseos y de los saduceos¨. Entonces comprendieron que no les decía que se cuidaran de la levadura del pan sino de la enseñanza de los fariseos y de los saduceos. (Mateo 16:6,12)BRAZIL/

Estos grupos representaban la religión judía en esos tiempos, y lo que Jesús nos advierte es que lo que ellos predicaban estaba equivocado.

El significado de “fariseo” viene de una expresión hebrea que podría traducirse como “puros” o sea personas que por guardar la ley y otras normas se creían puros y no se juntaban con las personas que no eran como ellos, a los que consideraban impuros o pecadores. En el grupo de los impuros estaban las prostitutas, ladrones, enfermos y los despreciados de la sociedad , que en tiempos de Jesús eran los pobres. El razonamiento de un fariseo era que si eran pobres no contaban con la bendición de Dios y si estaban enfermos era porque Dios los había castigado. Los Fariseos, eran un grupo “legalista” y “sectario” que ponían mucho énfasis en la ley de Moisés y en las “tradiciones” de los ancianos.

Si nos trasladamos a nuestros tiempos  podemos ver que estas enseñanzas están todavía vivas en muchas personas y en nuestras iglesias:

Los “Legalistas” te hacen sentir que la salvación es por méritos propios, están llenos de reglas que cumplir y viven en la ley y no comprenden la gracia por más que hablen de la cruz. Se concentran en “Parecer” mas que en “Ser”. Buscan incansablemente mostrarse ante los demás puros, correctos, con identidad, dignos, sanos, buenos, pero por dentro viven todo lo contrario. Su sensación de indignad la cubren cumpliendo normas y viviendo de tal manera que su “pureza” exterior, oculte su “inmundicia” interior. Pablo escribió a la Iglesia de Gálatas dando un ejemplo de esto.

¡Gálatas torpes! ¿Quién los ha hechizado a ustedes, ante quienes Jesucristo crucificado ha sido presentado tan claramente? Sólo quiero que me respondan a esto: ¿Recibieron el Espíritu por las obras que demanda la ley, o por la fe con que aceptaron el mensaje? ¿Tan torpes son? Después de haber comenzado con el Espíritu, ¿pretenden ahora perfeccionarse con esfuerzos humanos? ¿Tanto sufrir, para nada? ¡Si es que de veras fue para nada! Al darles Dios su Espíritu y hacer milagros entre ustedes, ¿lo hace por las obras que demanda la ley o por la fe con que han aceptado el mensaje?
(Gálatas 3:1-5 NVI)

Los “Sectarios” se apartan de otras iglesias o denominaciones porque no son como ellos o no tienen lo que ellos creen tener. Menosprecian la luz de otras personas porque piensan que la revelación que tienen es “superior a la de los demás”. Lamentablemente en lugar de ayudar al crecimiento del cuerpo de Cristo lo dividen y lastiman hinchándose de orgullo, gritando a los cuatro vientos, que nadie tiene lo que ellos tienen y dan a entender que Dios simpatiza más con ellos que con los demás.

Esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz. Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también fueron llamados a una sola esperanza; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo; un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos y por medio de todos y en todos.
(Efe 4:3-6 NVI)

Las “tradiciones”, los ritos y las formas de hacer las cosas transforman nuestra relación con Cristo en una religión. Por ejemplo: las reuniones hay que hacerlas como fue en el primer avivamiento que tuvimos en la Iglesia, porque es la manera que le gusta al Señor y la única forma que Él nos visita. Pero no se dan cuenta que con el pasar del tiempo esa forma se vuelve hueca, monótona, vacía y sin vida, es como el agua que se estanca y comienza a oler a podrido. El agua para ser fresca tiene que fluir. Tenemos un ejemplo de como las cosas se van aguando y cambiando con el pasar de los años, en Mateo vemos la respuesta de Jesús a este problema.

Jesús les contestó: ¿Y por qué ustedes quebrantan el mandamiento de Dios a causa de la tradición? Dios dijo: “Honra a tu padre y a tu madre”, y también: “El que maldiga a su padre o a su madre será condenado a muerte.”Ustedes, en cambio, enseñan que un hijo puede decir a su padre o a su madre: “Cualquier ayuda que pudiera darte ya la he dedicado como ofrenda a Dios.” En ese caso, el tal hijo no tiene que honrar a su padre. Así por causa de la tradición anulan ustedes la palabra de Dios. ¡Hipócritas! Tenía razón Isaías cuando profetizó de ustedes:“Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me adoran; sus enseñanzas no son más que reglas humanas.”
(Mateo 15:3-9 NVI)

La voluntad de Dios es que evitemos este tipo de enseñanza y busquemos un lugar donde nos enseñen a tener una relación con Cristo cada día, donde la práctica de la palabra esté basada en las “Buenas Nuevas”, que es el evangelio del Nuevo Pacto.

Nuestro  aprendizaje, nuestra forma de vivir y pensar como cristianos, tiene que estar basado en lo que Cristo ya hizo en la cruz (Nuevo Testamento), sin dejar de lado el Antiguo testamento pero siempre viéndolo a la luz de lo Cristo ya hizo, de lo contrario vas a vivir una religión que es hueca y vacía en lugar de una Relación de vida abundante con Cristo.

Nelio Perez jr

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s